
En la Antigua República y el Imperio Sith, todo trabajador, comerciante o profesional debía contribuir con una parte de sus ingresos al gobierno que controlaba su planeta o sector. La recaudación de impuestos servía para financiar infraestructuras, fuerzas de seguridad, campañas militares y, en el caso de regímenes más autoritarios, mantener el aparato de control sobre la población.
En la República Galáctica: El sistema impositivo es más moderado y estable, pensado para mantener los servicios públicos y la defensa común. Todos los trabajadores pagan un 8% de sus ingresos en concepto de impuestos. Este porcentaje se aplica por igual a todas las profesiones, desde empleados civiles hasta comerciantes y técnicos.
En el Imperio Sith: La carga fiscal es mucho más alta y coercitiva. Bajo el llamado impuesto de lealtad, todos los ciudadanos y súbditos del Imperio entregan un 21% de sus ingresos. Estos créditos se destinan principalmente a financiar campañas militares, proyectos de expansión y el mantenimiento del régimen. La evasión fiscal no es tolerada y puede castigarse con prisión, trabajos forzados o incluso ejecución.
En zonas controladas por sindicatos criminales, como el Espacio Hutt o el territorio del Intercambio, no existen impuestos formales, pero sí “cuotas” y “tasas” impuestas por sus líderes, que en muchos casos superan incluso los porcentajes de los gobiernos oficiales.
Los jugadores NO tendrán que pagar impuestos de forma activa, salvo que una escena de rol lo requiera. Podéis asumir que estos pagos se realizan de manera “automática”, pero consideramos importante que tengáis esta información a vuestro alcance.
Las tasas o cuotas deberán pagarse siempre que sean solicitadas, pero no se permitirá ningún tipo de abuso. Sed lógicos y estableced un método claro para cuantificarlas.
Ejemplo: Si un mercenario necesita pagar una cuota de X créditos para permanecer en el Palacio de Jabba, esta podría cobrarse cada 5 o 10 misiones, o como un pequeño porcentaje de la recompensa obtenida en cada misión.