Metro de Betlam

Página 119 del Manual Básico.

Descripción

Paisaje: Es un colosal y laberíntico submundo que combina una de las redes de transporte público más frenéticas y grandes del país con el oscuro abandono de túneles tapiados, estaciones neumáticas ruinosas y alcantarillas que sirven de escondite para los marginados de la sociedad.

El metro de Betlam es, oficialmente, el sistema de transporte público más grande de Estados Unidos, contando con 448 estaciones y más de mil kilómetros de vías primarias divididas en veintiséis líneas. Sin embargo, bajo esta gigantesca y moderna infraestructura late un secreto olvidado: el fallido proyecto del tren neumático de 1902. Clausurados definitivamente en 1923, la inmensa red de túneles y pasajes de servicio de este tren quedó conectada al metro moderno y a las alcantarillas, convirtiendo el subsuelo de Betlam en un auténtico "queso Gruyère". Mientras que la superficie iluminada alberga el transporte legal, la "ciudad subterránea" tapiada alimenta mitos de monstruos y sirve de guarida a criminales, sectas y personas que huyen de la sociedad.

Rutina

En los niveles modernos, la rutina está definida por el trasiego de miles de ciudadanos que viajan desde las 4:30 de la madrugada hasta las 2:30 de la noche (reduciendo el número de vagones en las horas de menor afluencia). En estos vagones abarrotados y en los comercios de las estaciones se producen pequeños hurtos diariamente. Paralelamente, en la penumbra de los túneles del tren neumático, impera una oscura rutina de supervivencia extrema, protagonizada por yonquis, vagabundos solitarios y bandas de jóvenes desamparados que subsisten escondiéndose del mundo exterior.

Puntos de interés

Estación Central de Betlam: Un gigantesco nudo de transporte (a menudo llamado "centro comercial bajo tierra") con veinte andenes, un intercambiador directo, bares, tiendas, multicines e incluso una biblioteca pública. En sus peores zonas se conecta con túneles abandonados ocupados por yonquis.

Túneles y estaciones del tren neumático: Pasajes subterráneos clausurados en la década de los años 20 que sirven de puente secreto entre las vías del metro y el sistema de alcantarillado de la ciudad.

Campamento de los Niños Perdidos: Un campamento móvil que cambia constantemente de ubicación, aunque suele estar asentado en las viejas estaciones abandonadas del tren neumático.

El andén del Centitrén: Escondido tras un túnel de servicio y protegido por sensores de movimiento y un holograma que simula una pared o vía muerta, es el acceso directo de la red de ferrocarril a la Base Principal del Centinela (ubicada bajo la Torre Wayland).

Notas

El Centinela aprovecha el metro de Betlam como una de sus mayores ventajas logísticas. Empleando un vehículo monorraíl llamado Centitrén (bautizado por Wayland como el "Expreso Szilard de medianoche"), el equipo puede desplazarse remota o manualmente bajo tierra a casi cualquier parte de la ciudad usando las vías públicas sin llamar la atención.


Mundo subterráneo, inmenso

Peligrosidad
5/10
Riqueza
1/7
Tránsito
8/10
Presencia Policial
2/10