
El lado luminoso de la Fuerza estaba ligado a los ideales de la bondad, la benevolencia y la curación. Los seguidores del lado luminoso se esforzaban en vivir en armonía con el mundo que les rodeaba, actuando con sabiduría y lógica antes que con ira y precipitación. Para alcanzar la armonía con el lado luminoso de la Fuerza, sus practicantes a menudo meditaban para despojarse de sus emociones; en particular de emociones negativas como la agresión, la ira, y el odio, pues éstos se pensaba que traían la aceptación del lado oscuro.
El mayor grupo de partidarios y profesores del lado luminoso estaban en la Orden Jedi, que se esforzaba por mantener la paz y la justicia por toda la Galaxia.
El Jedi tradicional deseaba mantener la Fuerza "en equilibrio". Intentaban alcanzar esto destruyendo a los Sith y rechazando el lado oscuro; esencialmente "guardando el equilibrio" negando el equilibrio, pues veían el lado oscuro como la "corrupción" de éste. Esto implicaba la expulsión de emociones negativas como la agresión, la cólera, y el odio, ya que éstas llevaban al lado oscuro. En contraste, las emociones positivas como la compasión y el coraje nutrían el lado luminoso de la Fuerza. El Código Jedi cotejaba esos sentimiento y entendimiento adquirido a la ética del uso de la Fuerza.