
Este tipo de combates deben ser supervisados por un GM o administrador para evitar disputas entre usuarios. Deben realizarse principalmente por mutuo acuerdo, salvo que formen parte de un evento administrativo.
Huida:
Ambos personajes pueden huir del combate durante eventos, excepto si la narrativa impide esa opción (por ejemplo, un cerco, una trampa o una orden directa del GM).
En caso de que ambos jugadores acuerden no luchar pueden solicitar al GM que generen una imposibilidad narrativa pero esto SOLO puede usarse una vez por combate / evento / situación.
Es una forma de evitar que haya sanciones interpretativas proveniente de su bando.
Rematar:
Cuando un personaje queda con 5 PV o menos, el jugador enemigo puede:
Solicitar la opción de rematar.
O bien, el administrador puede ofrecerla si lo ve oportuno.
En esos casos en los que se quiera realizar esta acción hay que tener en cuenta algunos requisitos.
Requisitos para rematar
El objetivo tiene 5 PV o menos.
El objetivo está solo, o lo suficientemente alejado de cualquier persona que pudiera salvarlo.
Si hay alguien cerca que pueda intervenir, se lanzará una tirada de 1d20 plano:
1–10→ El remate se ejecuta con éxito.
11–20→ El aliado logra salvarlo a tiempo.Si el personaje logra salvar al objetivo, el atacante obtiene un ataque de oportunidad gratuito contra el defensor.
Para rematar, el atacante debe realizar una tirada de ataque con sus bonificadores habituales.
Si pifia, se siguen las normas de combate estándar (el remate se interrumpe y continúa el enfrentamiento de forma normal).
Nota: Esto está pensado para ataques cuerpo a cuerpo. Usar la fuerza puede servir para evitar el remate y también se evita el ataque de oportunidad.